Los días pasaron rápidos y fugaces, todo el mundo sabe que cuando uno se divierte y es feliz el tiempo pasa volando.

Ella seguía escribiedo en el libro, solo que ahora lo hacía posandose sobre una nuve, con Manuel a su lado... Él la había explicado que había mucha gente como ellos, gente que vemos todos los dias pero que ocultan sus cualidades a los demás, por miedo al rechazo. En tiempos antiguos las personas con cualidades y las de sin ellas convivían pacíficamente, pero las que no tenían cualidades pronto empezaron a tener celos, repudiaron a los cualitativos de modo que estos ocultabn sus "artes malignas" en público. De esta manera pronto los humanos olvidaron que eran especiales, que podían hacer algo más que simplemente existir.

Juntos reian, se hacían bromas graciosas y se pasaban el día juntos. Ella por otro lado en su vida normal todo había mejorado, ahora pasaba de las borderias de su familia, sacaba muy buenas notas ya que una de sus cualidades era la inteligencia y la memoria.

Así mismo para no tener discusiones por su querido perro todo los días se lo llevaba consigo y Manuel y ella jugaban con él.

Tenía el libro practicaent plagado, estaba llena de energía y alegría.

Pero todo el mundo sabe que cuanto más se sube más grande es la caida..

Normalmente todos los sábados a las 10 quedaban en el banco de siempre, ese día ella no apareció, Manuel fue a su casa a ver si estaba, pero sin éxito. Recurrió a una de sus cualidades, buscar gente, divisó unos arboles enormes. Creía reconocerlos, estaban delante de la urbanización, tras andar media hora por el campo vió aquel bosque de coníferas. Paseó entre los arboles y le dio por mirar hacia arriba, por si veía a alguna ardilla...Lo que vio al alzar la vista ni mucho menos se parecía a una ardilla, y le dejó la sangre helada..

Ahí estaba su niña, era ella pero tenía el pelo revuelto, las ropas rasgadas y en la mano tenia su libro. Lo que más le asusto fueron sus ojos, sin expresividad. Intentó llamarla pero no contestaba, solo miraba con curiosidad y giraba la cabeza..al igual que un animal salvaje.

El mundo se le vino a los pies, entre lágrimas:

-Cristina! soy yo!, ¿no me reconoces?, porfavor..porfavor vuelve conmigo, vuelve a ser mi niña, vuelve a ser humana.

Recurrió a varios de sus colegas..estuvieron investigando durante una semana, mientras crearon una "copia" de ella para que su otra vida siguiese igual.

Al final en un viejo documento lo descubrieron:

Se sabe que cuando un libro de sentimientos cae en manos de una mujer y es escrito en su totalidad por ella ese libro contendrá un gran poder. Sin embargo si esta mujer es una Íntiky* con cada palabra que escriba su alma irá quedando atrapada en el libro, para siempre.

*Íntiky: raza antigua de seres especiales, la raza no es sanguinea, simplemente son seres especiales dentro de los cualitativos, se les cree extintos desde hace 20 siglos.

Él se vino abajo, no sabía que hacer, le llevaba otro libro para que escribiese ya que sabía que a ella le apasionaba escribir..y nada. Le llevaba un violín, sabía que uno de sus sueños era tocar el violín, y con sus cualidades podría...y nisiquiera eso..

Todos los días iba a verla, antes de ir a verla pasaba por su casa para ver al clon...se parecía tanto a ella y sin embargo no era su niña. Cada noche se atormentaba y se culpaba por haberla perdido. Cuidaba de ella en medida de lo posible, la llevaba comida para que ella no tuviese que "cazar" su comida, la ponía ropa una vez que por fin ella confió en él. La leía libros que sabía que le gustarían...y aún así sus ojos seguían ausentes, perdidos.

La había perdido, para siempre, aún así él seguía a su lado.