Suena el teléfono, ese martillante sonido que me taladra la cabeza, ¿quien será?, supuestamente, y más dadas las circunstancias nadie debería llamar. Miro la pantalla, oh! pero ¿por qué me llama después de tanto tiempo? no tiene sentido. Sigue sonando..
-¿Si?
-Hola.
-Hola, ¿cómo es que me llamas?
-Bueno, llevo dejandote varios mensajes en tu correo y no contestas, ante ayer fue mi cumpleaños, gracias por felicitarme ¿eh?, En fin, debes estar liadísima asique te dejo...
-Espera, verás, yo..
-Tú ¿qué?.
-La semana después de que decidieses desaparecer por segunda vez de mi vida me mareé y me cai, fui al médico.
-¿Estás bien?
-Tengo cáncer en la cabeza, no me preguntes nada sobre esto porque no quiero hablarlo...No he podido llamarte por tu cumpleaños porque con el tratamiento apenas puedo mantenerme despierta del cansancio.
-Lo siento mucho..¿lo sabe él?
-No tienes porque sentirlo. No, no lo sabe ni quiero que lo sepa, bastante ha perdido ya y bastante tiene con lo suyo.
-Entonces, ¿no le piensas decir lo que sientes?
-¿Para qué? Si me muero decirselo solo servirá para causarle dolor. Y si vivo en el mejor de los casos haré que esté hecho un lio y se sienta en obligación de tratar conmigo, en el peor de los casos pasará de todo lo que le digo y se sentirá mal igualmente.
¿Ya no hablas con él?
-Mira, ni aunque hablase cada segundo que me queda de vida con el, ni aún así se daría cuenta, porque es el más ciego de todos, porque es el mas obtuso de todos pese a ser de los más cercanos a mi corazón. Aunque hablase 10 horas con él sentiría que no está, asique ¿para qué?.
-Hablas duramente, antes tenías alma, ¿qué pasó con ella?
-¿Quiéres saberlo? Pues que la fui repartiendo entre los seres que he amado, me explico, se puede amar a un amigo, a una madre, a un amor, a un novio...; y cuando me quise dar cuenta solo me quedaba un pequeño pedacito, el resto las personas que amo la malgastaron y martirizaron, a veces inconscientemente. Y me vi con que nadie me quiso dar una parte de su alma, porque la gente no reparte el alma, jamás. Así pues me encuentro yo sola, con mi pedacito de alma guardada bajo llave.
-Entonces, ¿vas a ser así siempre?
-Si, ya no voy a repartir más mi alma, ni mi cariño, lo voy a guardar toda para el día en que tenga un hijo, si lo tengo.. Y si soy fría perdón, pero lo hago por tu bien.
-¿Con él eres fría?
-No, bueno, en realidad debería ser como un lago gélido, efectivamente soy fría con é, aunque no se da cuenta, y me cuesta mucho serlo, pero si no lo soy entonces...
-Ya, si no lo eres te pasará como a mi.
-Si, y no quiero suicidarme por amor, sería demasiado.
-Bueno, también es demasiado que estés hablando con alguien muerto, ¿no?.
-Si, pero como ya te he dicho: no tengo alma, yo también he muerto.
Ratita-colora
1991-03/11/2008
D.E.P.



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